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13º día: 16/07/2012 Florencia cámping Michelangelo-Rávena (136 kms)

Esta jornada, de transición, fue, quizá, la única de todo el viaje en la que no madrugamos. Podíamos abandonar el cámping a las 12, así que nos despertamos tarde, nos dimos una última ducha, recogimos sin prisa y preparamos una etapa intermedia entre Rávena y Venecia que no teníamos planificada (visitaríamos Bolonia y Ferrara, inicialmente no previstas). A mediodía poníamos rumbo al Adriático.

14º día: 17/07/2012 Rávena-Bolonia-Ferrara (125 kms. aprox)

Éste fue otro de los días más intensos de todas las vacaciones. Tan pronto como amanecimos en Rávena (Ravenna), nos dirigimos a su oficina de turismo situada en la via Alfredo Baccarini, donde nos informaron  (lejos de la antipatía toscana, muy amablemente) acerca de los monumentos paleocristianos de la villa (siglos V y VI), y, en particular, de los ocho declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: el Mausoleo de Gala Placidia, la Basílica de San Vital, el Baptisterio Neoniano o de los Ortodoxos, la capilla de San Andrés en el Museo Arzobispal, la Basílica de San Apolinar Nuevo, el Baptisterio Arriano, la Basílica de San Apolinar en Clase y el Mausoleo de Teodorico. Decidimos prescindir de éste último, considerado menos bello que los anteriores; compramos una entrada conjunta para los cinco primeros (precio normal: 9,50 €; precio reducido: 8,50 €) y comenzamos nuestra visita por los más alejados: la Basílica de San Vital y el Mausoleo de Gala Placidia.

15º día: 18/07/2012 Ferrara-Venecia cámping Fusina (110 kms. aprox.)

Ferrara (Patrimonio de la Humanidad según la Unesco), en la región de la Emilia-Romaña (Emilia-Romagna), resultó uno de los más gratos descubrimientos del viaje. La estancia aquí respondió a una mera casualidad. El azar quiso que coincidiéramos en la cola para la Galería de la Academia florentina con una familia de chilenos venida en busca de su hijo, estudiante erasmus en Ferrara el pasado curso, y que acabáramos narrándoles nuestro viaje. Fue, precisamente, al comentarles que nuestro siguiente destino era Rávena, cuando nos recomendaron no perdernos esta hermosa villa emilorromañola tan próxima a aquélla.