Después de tres noches en la Cinque Terre, proseguimos ruta y nos adentramos, por fin, en la añorada Toscana. La primera escala fue Pisa (peaje Levanto-Pisa: 8,60 €). Estacionamos cerca del centro, en la Via Pietrasantina, en zona azul, pero sólo de pago hasta las 14 horas.
Yo ya había visitado Pisa trece años atrás, en julio de 1999, pero mi marido, que la desconocía, estaba especialmente ilusionado. ¡Aún recuerdo su cara cuando, atravesando la muralla, llegamos a la Piazza dei Miracoli (Plaza de los Milagros, en español)! ¡Se quedó estupefacto al ver esa maravilla! Creo, sin miedo a equivocarme, que fue lo que más le gustó de todo el viaje.